Artículo 9-Nada es casualidad

A lo largo de mi carrera como escritor he recibido cientos de opiniones, todas ellas muy especiales, pero sí que os puedo confesar que ésta que os voy a pasar me ha marcado hasta el punto que consiguió emocionarme.
La novela que habla en cuestión, La Ciudad Milagrosa, la escribí hace 10 años y la llevé a una pequeña editorial. ¿Sabéis que me dijeron?: “Eres un autor novel y nosotros una pequeña editorial, así que no podemos arriesgarnos contigo”. Con una patada en el trasero y con toda mi ilusión por los suelos, me fui a mi casa. La novela acabó olvidada en un cajón a pesar de que en mi interior sentía: “Tranquilo, la novela dará la vuelta al mundo”. Y por otro lado pensaba: “¡Cuánto orgullo tengo que tener para poder sentir algo así, cuando ni siquiera tengo la opción de publicarla en España!”. Pero el sentimiento persistía y yo no sabía el porqué.
Al cabo de unos meses, un amigo mío de Francia me llama y me dice: “Toni, envíame la novela que escribiste, me hace ilusión leerla”. Se la envié y a los dos días me llama emocionado diciéndome: “Toni, no te puedes ni imaginar cómo me ha gustado tu novela y lo que me ha ayudado. ¡Tienes que publicarla! Por cierto, ¿te importa si se la paso a una amiga mía de Colombia?”.
¡¡Mi corazonada empezaba a cumplirse!!

Luego, la autopubliqué, se agotaron todos los ejemplares sin ningún tipo de publicidad. Hice otra tirada, también se agotó. Y finalmente la publicó la editorial Sepha.
Con esto aprendemos que nunca nos debemos rendir, aunque las cosas no sucedan a la velocidad que a nosotros nos gustaría.
En esta ocasión, la opinión me llega desde otro país: Uruguay, desde donde una lectora se ha tomado las molestias de exportar la novela y cuyas palabras son verdaderamente emotivas y reconfortantes:

Opinión de Rossana Gelencich, de Montevideo: Hola, desde que recibí tu solicitud de amistad he estado dándole vueltas a la idea de cómo es que diste conmigo y cuál fue el motivo de tu solicitud. No tenemos amigos en común y de hecho vivimos en lados opuestos de este conflictivo mundo. Sin embargo me he dedicado a buscar tus libro (soy una lectora compulsiva) y nunca habia tenido uno tuyo en mis manos. Quería saber quién eras a traves de tus escritos… je que soberbia la mia. Como no di con ninguno aun busqué “La Ciudad Milagrosa” en internet. Elegí el título al azar, pero definitivamente el azar no existe. Mientras devoraba las palabras, por cierto tus descripciones son estupendas, me encontré una frase que definitivamente sentí que era para mí… esa que Juan le dice a Ignacio:
 “La felicidad está en tu interior y no tienes que huir para encontrarla afuera. Tu corazón seguirá siendo el mismo allá donde estés, sea aquí o en el país más maravilloso del mundo”.
    No han sido buenos estos últimos tiempos para mí y creo que sin duda he estado huyendo… no de los lugares, no de las gentes, de mí misma. No es fácil reconocer eso para una mujer de mi edad… je pero es la pura verdad… y de pronto me encontré con tus palabras que hicieron un click en mi atormentado espíritu: ¡gracias! Gracias por eso y por darme la oportunidad de leerte, puede parecer tonto lo que digo pero necesitaba hacerlo.
    Nada es casualidad y todas las cosas llegan a nosotros en el momento adecuado.
    Un abrazo y felicitaciones!!!!!!!!!!!!!!

Antonio Gargallo Gil

Fecha publicación: Martes, 8 de mayo de 2012

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